Todos sabemos que saltarse los límites de velocidad al volante puede acarrearnos una buena multa. Muchas han sido las campañas de tráfico intentando concienciar a los conductores para que reduzcan su velocidad. Y muchas han sido las acciones por parte de los responsables de tráfico para intentar reducir el número de infracciones. Mayores multas, cámaras de tráfico, radares de velocidad... Todas ellas acciones que si bien han tenido una respuesta favorable, no hacen más que asustar e intentar escarmentar a los conductores.
En muchas ocasiones, y de ahí viene el poder de la creatividad, es mucho mejor hacer las cosas de forma completamente opuesta. Y eso es lo que una vez más ha conseguido Volvo con su ya archi-famosa Fun Theory. Solo que esta vez han conseguido algo que se ha intentado durante años sin éxito. Conseguir que los conductores QUIERAN reducir su velocidad. ¿Cómo? Pues siguiendo la Fun Theory es muy sencillo. Conviértelo en un juego, en algo divertido. Dando un incentivo en lugar de una reprimenda.
Su acción fue la siguiente: Cerca de un colegio estaba situada una cámara de tráfico con su correspondiente radar de velocidad. Pero esta cámara tenía una pequeña peculiaridad. No sólo registraba qué vehículos incumplían la norma, sino también a los que sí la respetaban. Aquellos que no lo hacían, por ley eran multados. Ese dinero se guardaba; y todos los demás conductores, aquellos que sí habían cumplido con los límites de velocidad, entraban en una lotería para ganar todo el dinero recaudado.
¿Efecto? La velocidad media antes del experimento era de 32Km/h (el límite era 30), pero durante el experimento, la velocidad media se redujo en un 22% hasta los 25Km/h. Una nueva demostración de que la diversión, hace que la gente quiera hacer las cosas.
Fuente: creativossinideas.com